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5 notas en mayo 2010

Tu única oportunidad

Alguna vez has leído la definición científica de la palabra 'vida' en Wikipedia?

"(el término vida) podría definirse como la capacidad de administrar los recursos internos de un ser físico de forma adaptada a los cambios producidos en su medio, sin que exista una correspondencia directa de causa y efecto entre el ser que administra los recursos y el cambio introducido en el medio por ese ser, sino una asíntota de aproximación al ideal establecido por dicho ser, ideal que nunca llega a su consecución completa por la dinámica constante del medio".

Increíble. No cabe duda que la vida misma es igual de compleja que su propia definición.

No pretendo quitarle la chamba al Dalái Lama, pero que pasaría si la definición de la palabra vida fuera simple y sencillamente "tu única oportunidad"?

Harías algo diferente?

Algunas ideas:

  1. Cómprate un perro (sí, un perro).
  2. Contesta el teléfono de tu negocio por un día completo.
  3. Hazte vegetariano.
  4. Renuncia a tu trabajo.
  5. Vete a la competencia.
  6. Compra a tu competencia.
  7. Aprende a hablar en público.
  8. Cámbiate de ciudad.
  9. Ayuda a alguien.
  10. Escribe en un blog.
  11. Pide perdón.
  12. Aprende a cantar.
  13. No leas las noticias por una semana.
  14. Cambia el letrero de tu oficina.
  15. Publica un libro.
  16. Visita a tus mejores clientes.
  17. Revela tus secretos.
  18. Aprende a decir "no".
  19. No sigas las instrucciones.
  20. Haz que las cosas sucedan.

        

Lo que Chuy "el guapo" sabe de marketing...

Te presento a Chuy, de Hermosillo.

Yo lo conocí en Septiembre del año pasado, y debo confesar que su habilidad nata para persuadirme me dejó literalmente marcado.

Chuy se acercó con una sonrisa--de esas que ya no encuentras en la calle--y con un dulce en la mano (mismo que me regaló), se paró frente a mí, me preguntó mi nombre y se puso a conversar (y a bromear).

Y entre risas y chistes, me regaló otro dulce (su mochila está llena de dulces). Me dejó entrever que su interés por conocerme era genuino, y que su principal objetivo (pedirme dinero) no era su prioridad. Al menos en ese momento.

Creo que lo que más me llamó la atención de Chuy es que quería conversar, y que en lugar de contarme sus problemas (y repetir lo que dice su letrero), quería saber de mí. Lo que hago durante el día, y las cosas que me hacen feliz.

Qué raro no? Es lo que menos me esperaba. Especialmente de un niño que necesita dinero, con problemas auditivos (quizá escucha un 50% de lo normal), y con Síndrome de Down.

Antes de despedirse, Chuy extendió su mano, y con una sonrisa de oreja a oreja, tomó los 50 pesos, le tomé una foto y se fue. Sonriendo, dando las gracias y diciendo adiós.

Qué es lo que Chuy sabe de marketing? Yo diría que nada, pero tampoco lo necesita. Especialmente porque es un niño:

  • respetuoso
  • honesto
  • agradecido
  • lleno de buena vibra
  • que sabe conversar
  • y que verdaderamente se interesa por los demás.
[momento...pensandolo bien, creo que Chuy "el guapo" es todo un maestro de la mercadotecnia]

        

Sabe escribir? Contrátalo

Jason Fried de 37Signals y autor del libro Rework dice:

"La gente que sabe escribir tiene buena estructura mental, sabe comunicar, sabe resumir, sabe darse a entender y sabe ponerse en los zapatos de los demás".

Creo que Jason tiene mucha razón. Además, todas esas virtudes las necesitas en tu gente, porque todos pasamos gran parte del día estructurando propuestas, redactando emails, haciendo presentaciones, enviando mensajes de texto y escribiendo uno que otro tweet. Y por si fuera poco, entre más empleados tengas que puedan escribir en el blog de tu empresa, mejor para ti.

Y no, no importa que sean diseñadores, ingenieros, licenciados o actuarios. No importa si lo estas considerando para el área de marketing, ventas, distribución o soporte técnico. 

Si no te puedes decidir a quién contratar, contrata al que mejor sepa escribir.

        

El miedo al fracaso

Algunas personas le tienen miedo a las buenas ideas, y a las buenas oportunidades. A las ideas que agregan valor, a las oportunidades que hacen la diferencia.

Claro, las buenas ideas son la antesala del cambio, y el cambio incomoda, el cambio da miedo: "No, no quiero moverme a Tapachula. Prefiero seguir con el mismo sueldo, y con el mismo trabajo".

Pero que me dices de las malas ideas? Y qué me dices de un posible fracaso? 

Bueno, ni se diga. Al fracaso le tenemos pavor, todos. 

Lanzar el producto equivocado? Ni pensarlo. Iniciar un mal negocio? Eso jamás! Nos empanica hasta la más remota posibilidad de hacer el ridículo, de perder el tiempo y de tirar el dinero.

El problema, por supuesto, es que no puedes tener las buenas ideas, a menos que estés dispuesto a generar las malas (muchas malas); y tampoco puedes aprovechar las oportunidades (las buenas oportunidades), a menos estés dispuesto a vivir el fracaso (el temido, vergonzoso y doloroso fracaso).

Que ironía no? Suena hasta contradictorio. Malas ideas para generar las buenas, fracasar para tener éxito...

Si de algo te sirve saberlo, toda la gente exitosa que conoces ha fracasado (y continúa fracasando) más veces de las que piensas. Doctores, abogados, pintores, científicos, escritores y empresarios. Todos.

Fracasan porque el modelo de negocio era radicalmente novedoso, y no funcionó; o porque el libro era demasiado controversial, y el Gobierno lo prohibió; o porque el experimento era demasiado ambicioso, y no dio resultados.

Pero por eso son exitosos. Porque generan muchas ideas (buenas y malas), porque se atreven a explorar lo inexplorado, y porque se avientan al ruedo. Y no, no tienen miedo. Porque entre más veces fracasan, más lecciones aprenden; y entre más lecciones aprenden, más éxito tienen. 

Estás preocupado porque no eres tan exitoso como esperabas? Quizá debas hacerte un par de preguntas:

En los últimos 3 años, cuantas malas ideas has generado? Y cuantas veces has fracasado?

Ves? Quizá ese es el problema.

        

20 malos pretextos para resistir el cambio

  1. "No, eso jamás funcionaría"
  2. "No, no hay presupuesto"
  3. "Me late, pero el mercado todavía no está preparado para eso"
  4. "No, eso ya lo está haciendo la competencia"
  5. "No! eso nadie lo ha hecho nunca"
  6. "Eso? eso ya lo estamos haciendo"
  7. "Ok, pero deja que alguien más lo haga primero"
  8. "No, las políticas de la empresa son muy claras, eso está prohibido"
  9. "No, no estamos preparados para un cambio tan drástico"
  10. "Te volviste loco maestro, mejor ponte a vender!"
  11. "Si tan solo tuvieras un poco más de experiencia, lo entenderías"
  12. "Deja lo pienso, después te digo que onda"
  13. "Demasiado riesgo, quieres que nos corran?"
  14. "Primero lo primero, no hay tiempo para eso"
  15. "Ves? No tienes pruebas de que eso funcione"
  16. "Suena buenísimo, pero el jefe jamás lo aprobaría"
  17. "Olvídalo, de seguro nos demandan por eso."
  18. "Claro que no, ese no es nuestro negocio"
  19. "No, no tenemos el expertise para hacerlo"
  20. Y mi favorita: "Deja de soñar y ponte a jalar, que para eso nos pagan"

Cientos de buenas ideas... y miles de pretextos.