Dura realidad
Desquitando la quincena
Nadie, absolutamente nadie te paga por el trabajo físico que haces en la oficina-- llegar temprano, tomar nota, contestar correos, llamarle a los clientes, organizar juntas, hacer presentaciones.
es el acto de hacer las cosas que no tienes ganas de hacer...
es tu habilidad para manejar a los clientes enojados...
es tu capacidad de imaginar lo que nadie ha diseñado...
es el valor para ejecutar las ideas que te dan miedo.
Solo por eso recibes un cheque. Desquítalo.
Se liberó de todos sus miedos
Le dijo adiós al miedo.
Al miedo de seguir los instintos, las corazonadas, los sueños.
Al miedo de quedarse sin dinero, de perder su trabajo, de volver a empezar.
Al miedo de equivocarse, de hacer el ridículo, de fracasar.
Al miedo de ser rechazado, de no ser aceptado, de no ser popular.
Se dio cuenta que no tenía absolutamente nada que perder.
Se liberó. Se salió del promedio. Bien por él.