Cómo robar como un artista (y las 9 cosas que nadie le dijo a Austin Kleon)
Aquí una de las mejores notas que he leído en los últimos meses. 100% inspiración.
Algunas ideas dignas de subrayar:
- El artista es un coleccionista de ideas, y nada en este mundo es original (ojo: coleccionar no es lo mismo que recolectar. Solo se coleccionan las cosas que verdaderamente valen la pena).
- Nada es original. Tú mismo eres un remix de las cosas que has dejado entrar a tu vida, eres la suma de todas las personas y momentos que han influido en ti.
- La mejor manera de coleccionar ideas es leyendo (leyendo libros, periódicos, letreros, caras, personas, emociones). Porque entre más lees, mayor es la posibilidad de escoger las cosas que te van a influir.
- La idea de que "necesitas encontrarte a ti mismo para poder hacer algo importante" es totalmente falsa. Es tu trabajo, tu arte, lo que define quién eres.
- Pinta el cuadro que quieres ver, haz la música que quieres escuchar, y escribe el libro que quieres leer. Identifica las cosas que quisieras tener y que nadie está haciendo. Y hazlas.
- El verdadero arte no se hace con la cabeza. Analiza el trabajo de los mejores músicos, escritores o poetas, y sabrás a lo que me refiero.
La inspiración de un pro
El amateur dice que trabaja mejor cuando está inspirado. El profesional dice exactamente lo mismo, con la diferencia que él se inspira todos los días, sin falta, a las 9 de la mañana.
Claridad
Ver con claridad es extremadamente difícil. Por eso es una virtud tan rara, tan escasa y tan valiosa.
Ver con claridad significa que puedes analizar tu plan de negocios desde el punto de vista de los clientes, del mercado y de los inversionistas (está cañón).
Ver con claridad significa que puedes tener una entrevista de trabajo y pretender no ser el entrevistado-- ni tampoco el entrevistador. Sino alguien sentado a tu lado escuchando toda la conversación.
Ver con claridad significa que eres lo suficientemente inteligente, y lo suficientemente objetivo, para saber cuando rajarte, tirar la toalla, y decir "hasta aquí". O levantarte, sacudirte, y empujar a los demás... porque todo el equipo está desmotivado, y porque vale la pena continuar.
Hacer a un lado tu punto de vista, y ponerte en los zapatos de los demás, es la mejor manera de ver las cosas tal y como son. Con mucha claridad.
Aprendiendo a escuchar
Escuchar es... símbolo de respeto.
Escuchar es... sinónimo de humildad.
Escuchar es... armonía.
Escuchar es... fuente de felicidad.
Escuchar es... básico para conversar.
Escuchar es... hacer equipo.
Escuchar es... colaborar.
Escuchar es... aprender.
Escuchar es... el motor de la creatividad.
Escuchar es... la base de la innovación.
Escuchar es... estrategia.
Escuchar es... la clave de la ejecución.
Escuchar es... saber vender.
Escuchar es... crecimiento.
Escuchar es... rentabilidad.
Escuchar es básico, indispensable, y universal. Por mucho, el mejor diferenciador.
La fórmula secreta
Cuenta la historia que alguien se acercó a J.P. Morgan, y le dijo:
"Señor, en este sobre, tengo la fórmula secreta para tener éxito en la vida. Se la puedo vender en $25,000 dólares".
J.P. Morgan le dijo: "Señor, no sé lo que contiene su sobre, pero si me lo muestra, y me gusta, le pago el dinero. Palabra de hombre".
Sin pensarlo, la persona estuvo de acuerdo y le dio el sobre. J.P. Morgan lo abrió, y sacó la única hoja de papel que tenía dentro. La leyó, se la regresó, y le dio los $25,000 dólares.
La hoja decía:
- Todas las mañanas, escriba una lista de las cosas que necesita hacer durante el día.
- Hágalas.
Puestos del futuro?
- Mago de momentos mágicos (Director de Mercadotecnia).
- Maestro de experiencias inolvidables (Gerente de Marca).
- Sultán de conversaciones interesantes (Gerente de Medios Sociales).
- Conde de información relevante (Gte. de Mercadotecnia Directa).
- Emperatriz de primeras impresiones (Recepcionista).
- Reina de la percepción (Gerente de Diseño).
- Reclutador de fans (Gerente de Ventas).
- Apóstol del éxtasis post-venta (Gerente de Cuentas Clave).
- Capitán de retención de clientes (Gerente de Soporte).
- Arquitecto de productos memorables (Director de Tecnología).
- Príncipe de la excelencia (Director de Operaciones).
- Amo y señor del servicio WOW (Director General).
El problema de ser tan obediente
La lotería de la vida (y el movimiento MENEA)
Imagínate por un momento el siguiente escenario. 24 horas antes de nacer, se aparece un genio y te dice:
"puedes escoger el mundo que estás a punto de conocer-- condiciones sociales, políticas, económicas, y hasta familiares. Y todo lo que quieras para ti, para tus hijos, y para los hijos de tus hijos, me lo puedes pedir...
pero existe una condición (trampa): la lotería de la vida.
Tendrás que escoger uno de los 7 mil millones de papelitos que se encuentran en este recipiente (equivalentes a la cantidad de habitantes en el mundo), y en base a ese papelito es que vamos a definir las condiciones en las que vas a nacer: raza, color, sexo, país, estatura, personalidad, padres, familia, dinero, talento, y salud. Y ese papelito, en pocas palabras, será la decisión más importante de tu vida, aunque el resultado no dependa de ti. Será al azar, como en una lotería".
Si estas leyendo esta nota, quiero pensar que no te fue tan mal con tu papelito. Que estás vivo, que sabes leer, y que alguien pagó tu colegiatura. Y que al menos, tienes suficiente dinero para pagar el Internet, y una computadora.
Quiero pensar que te sientes feliz, afortunado, y lleno de vida. Con talento, con planes, y con mucho futuro. Y que jamás (jamás!), estarías dispuesto a regresar tu papelito.
Llámale lotería, o si eres católico, obra de Dios. Lo cierto es que si me preguntas a mí, eres una persona muy afortunada-- una en un millón.
El problema es que existen millones de personas en el mundo que no tuvieron la misma suerte que tu. Y todas, absolutamente todas, merecen una segunda oportunidad. Tan solo en México, existen 7 millones de jóvenes sin presente ni futuro-- sin una educación.
La pregunta obligada es, qué estas haciendo por ellos? Como piensas regresarle al mundo, lo que la vida te dio?
Mi amigo Pato Machete, Elda, Conchita, y un grupo de artistas nacionales e internacionales, han decidido donar su tiempo, su talento y su arte, para hacer la diferencia. Este es el movimiento MENEA.
Si quieres formar parte del movimiento MENEA, puedes contactar a Elda o a Pato por correo electrónico, o seguirlos en Twitter para más información.
Ser generoso con tu tiempo y con tu arte, no es una virtud. Es una obligación.
La magia del efecto MOO
Hace algunos días compré mi primer set de mini-tarjetas MOO. Las pedí por Internet y yo mismo las diseñé, y en menos de una semana las recibí en la puerta de mi oficina. 400 tarjetas, un tarjetero, y un porta tarjetas. Todo por la módica cantidad de $975 pesos (el precio puede variar dependiendo del método de envío).
MOO es uno de los mejores ejemplos de como una imprenta tradicional puede reinventarse:
MOO no "maquila" tarjetas de presentación ni papelería institucional, como el resto de las imprentas. Claramente, su negocio está en generar ideas innovadoras, y 100% personalizables.
Su ventaja competitiva no es una máquina de impresión digital Canon con resolución ilimitada. No, esa cualquier otra imprenta la puede comprar. La experiencia de compra, su tecnología printfinity, y los procesos para producir "las tarjetas que se necesitan, en las cantidades que se necesitan, y en el momento en que se necesitan", es lo que hace la diferencia (MOO realiza el envío de tus tarjetas un día después de la compra).
Y por si fuera poco, la venta masiva por Internet no solo le permite bajar el costo de adqusición por cliente, si no también planear con mayor precisión la compra de insumos, y agilizar la rotación de su inventario. Lo que se traduce en menores costos de producción.
El efecto MOO es un cambio radical en la manera de ver el negocio de las imprentas, en el que pasan de ser una simple fábrica de material publicitario que compite por precio, a una innovadora fábrica de ideas-- en la que por cierto, el precio es lo que menos importa.
Los 7 mandamientos de un emprendedor
1. Estar consciente
del mercado, de las oportunidades, del lugar dónde estás parado.
2. Estar educado
básico, para que puedas entender el entorno.
3. Estar conectado
si no lo estás, no existes. Nadie confiará en ti.
4. Ser consistente
la ensalada de col del KFC, siempre sabe diferente (oso).
5. Construir un activo
es tu ventaja, es lo que vendes.
6. Ser productivo
es un hábito, el mejor de todos.
y el más importante...
7. Saber iniciar, empujar, y tirar a matar
con el corazón por delante, y con muchos pantalones.